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Presentación

Ante la incipiente demanda de servicios para la prevención de riesgos laborales y la creciente tendencia por parte de las constructoras de externalizar la prevención, se ha constituido un sector empresarial preocupado por dar servicio en materia de prevención de riesgos laborales, ANEIP, la Asociación Nacional de Entidades de Implantación para la Prevención.

Servicio profesional

El mundo empresarial español ha dejado de estar a la cola de Europa, en parte, gracias a la búsqueda de la eficiencia, para lo que no ha dudado en recurrir a novedosos sistemas de gestión que, inevitablemente, han desembocado en la especialización.

En España la siniestralidad laboral ha estado siempre relegada a un segundo plano en la escala de importancia dentro del sector de la construcción.

Y nuestro país ocupa los primeros puestos de siniestralidad laboral de la Unión Europea dentro del gremio de la construcción.

Con el fin de terminar con esta situación las empresas dedicadas a la construcción demandan un servicio profesional y especializado en materia de prevención de riesgos laborales, en definitiva, la búsqueda de la eficiencia.

Una eficiencia que ha provocado una tendencia positiva. De momento, las estadísticas provisionales nos hablan de una reducción de la siniestralidad de dos tercios, tanto en frecuencia como en gravedad, en las obras en que están presentes.

Por fortuna, cada vez más empresas son conscientes de que la calidad en la construcción debe ir siempre unida a una gestión integral de la prevención y, por tanto, de la importancia que tiene profesionalizarla.

Son las mismas que hace mucho tiempo se dieron cuenta de que es preferible dejar en manos expertas todas y cada una de las tareas.

Porque siempre es más eficiente y, por tanto, más rentable producir un producto o servicio de calidad. Si ello implica proteger la vida, bien merece una reflexión.

¿Somos conscientes de que la prevención de riesgos laborales es una parte más de nuestra labor como empresarios?

Sea cual sea nuestra actividad no podemos permitir que nadie salga dañado en su jornada laboral.

Si, además, nuestro sector de actividad es la construcción, que acumula índices de siniestralidad aún preocupantes, nuestra obligación es extremar las medidas de prevención.

Podemos estar seguros de que si para ello recurrimos a expertos, el resultado será bueno, según están constatando las empresas que forman la Asociación Nacional de Entidades de Implantación para la Prevención (ANEIP).